¿Por qué es importante el registro de marca y patentes?

Crear una marca es un proceso que requiere de dedicación, empeño y burocracia. Independientemente de si escribimos un libro o queremos lanzar una nueva marca al mercado, registrarla es un paso muy importante que debemos tener en cuenta. La marca es uno de los aspectos más determinantes a la hora de comercializar los productos u ofrecer servicios. El registro de marca, demuestra que la persona que la ha creado cuenta con la protección legal y el poder en la misma.

Registrar una marca impedirá que otras marcas puedan comercializar productos similares a los nuestros

Asimismo, registrar la marca permitirá contar con un elemento diferenciador frente a la competencia, de captación de atención al target, así como de creación de fidelidad por parte de los clientes. Por otra parte, una patente convierte la idea en beneficios, por lo que es muy importante proteger de manera jurídica las invenciones que hayamos hecho.

Por otro lado, también contribuye a que el negocio, sea cual sea, se convierta en más sólido y competitivo. Es importante remarcar, que la nueva ley de patentes española, favorece a nivel económico la protección de las innovaciones que tengan tanto las pymes como los emprendedores, gracias a la reducción de las tasas oficiales. También hay que tener en cuenta que la importancia de registrar una determinada patente, también se basa en que hace más sencilla la comercialización, ya que otorga prestigio y aumenta el valor de la marca.

Estos son los beneficios que hay al registrar una marca

Patentes y marcasLos beneficios que conlleva registrar una marca son numerosos. El primero de ellos se centra en que una patente se traduce en una ventaja competitiva, como indicábamos anteriormente. El registro de la marca ofrece titularidad y derecho exclusivo de explotación, imposibilitando que terceros tengan la oportunidad de emplearla o bien, plagiarla.

Por otro lado, con el registro conseguimos la protección de la marca contra el uso por parte de terceros. Proceder al registro o patente, significará que cualquiera emplee una marca idéntica o bien, que pueda confundirse con la nuestra. Por otro lado, crearemos valor con la marca o patente, ya que al registrarla conseguiremos consolidar el valor de aquello que hacemos. Por tanto, se convierte en un activo intangible que deberemos proteger.

Una patente es un instrumento de avance y de desarrollo tecnológico y las patentes, son un buen argumento de venta y de marketing. Al registrarla, le daremos prestigio y aumentaremos el valor de nuestra marca. ¿Y qué decir del prestigio? Crear, trabar y cuidar la marca es una estrategia básica que a medio plazo generará prestigio y reconocimiento para el negocio. Este hecho se puede traducir en un mayor volumen de clientes, una mayor confianza y un aumento de la credibilidad.

Pero din duda, el beneficio más destacado de todos es el de proteger los diseños industriales y el nombre del negocio. De esta manera, se obtienen derechos exclusivos y se impide que las marcas de la competencia puedan imitar, reproducir o comercializar productos y servicios similares o con nombres parejos. Debido a que el nombre de la marca y la patente son elementos de diferenciación, no deberemos dejarlos desprotegidos.