En un mundo donde estamos hiperconectados y donde Internet engloba la totalidad del conoci-miento, la vigilancia tecnológica desempeña un papel crucial a nivel estratégico para cualquier compañía, bien sea novata en la transformación digital o pertenezca al sector TIC. Saber qué signi-fica y la forma en que funciona es un ejercicio de vital importancia, que destacamos a continuación en este artículo.

Se trata de una tendencia imparable

En el momento en que hablamos del concepto de vigilancia tecnológica, nos referimos a una prác-tica cada vez más esencial para asegurar la supervivencia y el éxito de cualquier modelo de nego-cio para asegurar ambos aspectos en cualquier modelo de negocio en el entorno de la economía 4.0. Está marcada por la innovación constante, la posibilidad de abarcar mercados cada vez más grandes y un mercado laboral de naturaleza transnacional.

La elevada tasa de mortalidad por parte del emprendedor digital, donde 9 de cada 10 fracasan en su intento de lanzar un proyecto que sea nuevo y viable, en una economía mundial marcada por la volatilidad, recelos en las bolsas y el fantasma de una nueva crisis, refuerza la necesidad de com-prender en profundidad el fenómeno.

¿En qué consiste la denominada vigilancia tecnológica?

Cuando hablamos del concepto vigilancia tecnológica, se habla de un proceso organizado, selecti-vo y permanente de captación de la información exterior. De esta manera, la propia organización se encarga de seleccionar, analizar y comunicar la información para convertirla en un conoci-miento que deriva en tomar decisiones seguras y con la capacidad de anticiparse a los posibles cambios.

La vigilancia tecnológica es un método que posibilita abordar de manera estratégica los pro-cesos de I+D en cualquier sector productivo digitalizado. Generar un mapa de avances tecnológi-cos es una condición para avanzar con firmeza en la identificación de posibles deficiencias de ca-da empresa. Entre los elementos requeridos para instaurar un proceso de vigilancia tecnológica encontramos:

Fuentes que aporten información del sector en el que opera la compañía, que serán infinitas. Por otro lado, herramientas de análisis que permitan discriminar qué parte de la información es relevan-te y cuál no. Asimismo, hallamos instrumentos para la automatización de procesos que se tradu-cen en más agilidad y un ahorro de costes a nivel interno.

Además de todos ellos, una estrategia de comunicación que ayude a difundir la información reco-gida en el seno de la organización y externamente. Marketing y comunicación que van de la mano y trabajan en una única dirección, la construcción de una narrativa d empresa en el tablero de In-ternet, donde la reputación puede ganarse o perderse rápidamente. La mentalidad abierta y flexible que estimule la incorporación de conclusiones a la estrategia de la empresa para convertirlas en un elemento diferenciado que haga de la innovación el eje conductor.

A dichos elementos, se le añaden aspectos como el conocimiento profundo del sector donde opera la empresa, el análisis de nuevas tendencias que modifiquen las reglas del juego y la distinción de criterios que marcan la decisión de compra del cliente. Este será era centro de la estrategia empre-sarial orientada por defecto a la conquista del consumidor.